Interacciones entre ambos: No hay una interacción directa farmacológica documentada entre la beclometasona y la cocaína. Sin embargo, existen consideraciones importantes:
Efectos en el sistema inmunológico: La beclometasona puede suprimir la inmunidad local, especialmente en las vías respiratorias, mientras que la cocaína puede aumentar el riesgo de infecciones por su efecto sobre las membranas mucosas y su uso compartido en contextos recreativos.
Riesgo cardiovascular: El uso de cocaína puede aumentar significativamente la presión arterial y la frecuencia cardíaca, lo que podría ser problemático si el paciente tiene condiciones subyacentes tratadas con beclometasona, como asma severo, ya que el estrés cardiovascular puede agravar los problemas respiratorios.
Riesgos adicionales: La combinación podría exacerbar efectos secundarios como irritación nasal (si la cocaína se consume por vía intranasal) o aumentar la posibilidad de infecciones respiratorias debido al efecto combinado en la supresión inmunológica.